Buscaba la llave...
Una huida hacia delante a través de un ritual.
El denso humo empapaba la habitación de un exquisito perfume a hachís, que traía recuerdos atemporales a su mente.
La oscuridad empezaba a asomarse, mientras el cielo se desteñía de difusos colores, desvelando un vínculo entre lo perecedero y lo eterno.
Entra en la espiral del sueño y su memoria comienza a danzar noctámbula, buscando entre las sombras la mágica materia.El lenguaje onírico se apodera de su conciencia y...-¡huacacác!-
Se sumerge.
Belleza universal que traspasa nuestros sentidos y nos transporta a insólitas escenas.
Entre trazos se dibuja la desfigurada silueta de una mujer de aspecto marmóreo.Su mirada es profunda e infinita y recuerda a antiguas divinidades.La hace sentir inquieta.Mira a través de sus pétreas pupilas y...-¡huacacác!-Aquella extraña fémina aparece junto a ella.En sus manos lleva un libro color ocre; sin mediar palabra alguna se lo ofrece.Ella lo toma con cuidado y lee:
"PARA TODOS AQUELLOS QUE DESEEN TRASPASAR LAS REJAS Y VOLAR".
Y...-¡huacacác!-
Se eleva.
Asciende más y más.Su cuerpo es tan libiano que se funde con el viento en aquel espacio etéreo.Nunca imaginó semejante éxtasis de libertad.
En su viaje pudo contemplar paisajes prodigiosos.
Había encontrado la puerta que le abre paso...

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